NormMailerNotebook
El escritor estuvo luchando con su novia. Andaban en camino a la casa de ella, y cuando continuaron los argumentos, sigio abriendo la distancia entre sus cuerpos.
La muchacha providio, obviamente, la energia de la animosidad. Con cada descarga subio un poco, y su cabeza y sus hombros se acerco para contribuir fuerza a sus dichos, y despues se doblo, cada vez, a ver otra cosa que a ca no le disgusto tanto, sus talones golpeando a la calle en un ritmo preciso que era tan furiosa.
El escritor sufrio con una dignidad. Paso sus pies una en frente de la otra, veo directamente en su mismo camino, su cara era triste, sonrio a veces y se afirmo cada palabra de ella por movar su cabeza.
"Soy enfermo, y cansado por ti" exclamo la mujer. "Soy enfermo de ti, y ocmo tu eres tan superior. Que tienes tu para distinguirte tan superior?"
"Nada" dijo el escritor en un voz tan quieto que fuera igual si hubiera dicho "Yo tengo mi comportamiento santo que me indica superior."
"Me das algo?" Ella providio su propia respuesta. "No me das tiempo, ni atencion. Eres el hombre mas frio."
"Eso no es verdad" dijo el escritor como una sugerencia.
"No? Todos te piensan tan amable y amistoso, todos excepto cualquier persona que te conoce de verdad. Todos que te conocen saben mejor!"
El escritor, de verdad, no recibio a todo eso casualmente. le gusto mucho a esta muchacha, y no quiso que ella sea descontenta. Su otra parte de su mente presto atencion al modo en que ella construyo sus frases, con la palabra final de cada una paracieno a lanzar la proxima, le importo sobre todo cada cosa que dijo ella.
"Estas completemente justo en decir eso?" El pregunto.
"Por fin te entiendo," dijo poca enojada. "Tu no quieres enamorarte. Tu quieres solamente decir las cosas que debes decir y ver las cosas que debes sentir."
"Te quiero. Yo se que no me crees," dijo el escritor.
"Eres un cadaver. Eres nada sino un... cadaver egipto."
Pienso el escritor que no era muy inspirada, esa imagen.
"OK. Soy un cadaver," dijo muy lento. Esperaron el cambio de un semaforo. Estuvo al lado de la calle con una sonria triste, y la tristeza en su cara fue completa, tan paciente que, con un exclamacion salio corriendo la muchacha, metiendo golpes ruidosos a la calle con sus talones. Era obligado correr un poco para perseguirle.
"Tu actitud es diferente ahora. No te importo," ella continuo.
"Tal vez antes te importaba, pero ya no. Cuando me miras no estas mirando a nada. No existo para ti."
"Sabes que existes para mi."
"Esperas que fueras en otra lugar, ahora. No te gusto cuando me enojo. Me piensas vulgar. Soy vulgar, demasiada vulgar para tus sensibilidades refinadas. Que asco! Piensas que empieze y termine el mundo contigo?"
"No."
"No, que?" ella grito.
"Porque te enojas? Es que no te di suficiente atencion hoy? Lo siento si fue asi. No realize que fue asi. Yo, si, te amo."
"Si! Me quieres! Es cierto!" La joven la dijo en voz tan pesado del sarcasmo que estuvo casi llorando.
"Tal vez quieras pensar asi, pero yo se mejor."
Su figura se inclino a acercarse con la de el cuando caminaron.
"Hay algo que te dire. Tu pones dolor a mas gente que pueda la persona del peor cruelidad. Y porque? Te digo que tu nunca sientes a nada pero tu la pretendas."
Ella observo que el no estuvo escuchando, y pregundo exasperada "De que piensas ahorita?"
"De nada. Te escucho y me siento mal que estes enojada."
De verdad el escritor hubo pensado de un idea para poner en su cuaderno. Se puso nervioso. Estuvo anxioso, pensando que sin sacar su cuaderno de su chaqueta para escribir el pensamiento, probablamente se la olvide. Trato de repetir el idea a el mismo para establecerse dentro su memoria, pero eso proceso nunca era cierto.
"Si estoy enojada. claro que me siento enojada. Solo un cadaver nunca se enoja por que un cadaver no se siente a nada." Si no caminaron tan rapidos hubiera pataleado su pie al piso.
"De que piensas?" ella demando
"No es importante," dijo. Pienso que tal vez si lo sacara y lo llevara en su mano tal vez pudo escribir el idea mientras caminando y esperando que no se observara ella.
Paso a ser demasiado dificil. Tuvo que parar abajo de una luz. Su lapiz muevo rapidamente en un scripto eliptico mientras se siento en su espalda el presion de su presencia. "Emociones profundizados por cuaderno" escribio. "Escritor joven, novia. Escritor acusado de ser observador, en vez de ser participante. Realiza un idea que tiene que poner en su cuaderno. Se lo hace y lleva entonces el conflicto a erupcionar. Novia se rompe a sus relaciones por eso."
"Tienes un idea" dijo la joven, quieta.
"Mmm" dijo el.
"Eso cuaderno. Yo supe que sacaras eso cuaderno." Empiezo a llorar. Eres nada sino un cuaderno!" Grito ella y salio corriendo.
"Espera! Espera te lo explicare!"
Se ocurrio al escritor que si escribiera una cuentita, se la pudiera modificar un poco. Tal vez el razon de la cuenta deberia ser que saca el muchacho su cuaderno por que realize que sea el mejor modo de destruir los relaciones. Era buen idea.
Pronto se ocurrio tambien que tal vez fuera eso que hizo, en su vida actual. Queria finalizar sus propios relaciones con la chica? Lo considero, orgulloso de no esconder ningun motivo de el mismo, sin importa si fuera buena forma.
No paracia como la verdad. Le gusto la joven, le gusto mucho, y no quiso que terminaran los relaciones. La mujer hubo ganado casi una cuadra. Entonces salio corriendo. "Espera! Espera! Te lo explicare!" Cuando corrio el cuaderno temblo caliente a su lado como un perrito, siempre fiel, siempre afecionado.
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